Desinformación y desencanto

Ha resultado muy duro hasta conseguir el derecho a la sanidad o la educación pública, algo que la generación de jóvenes no valoran o no temen que se puedan perder. Y lo peor no es que los jóvenes actuales no sean conscientes, sino que, por lo que parece, en una década venidera los nuevos votantes seguirán la misma brecha, la de la derecha cada vez más radical.