El irresistible desencanto de la manipulación

Digo manipulación porque hay detalles, datos, que por mucho que quieran metérnoslos como ruedas de molino, es imposible tragar con lo que difícilmente pueda uno asimilar.

Tabla de contenidos

Les confieso que es la SER la emisora de radio de mis preferencias, y aun así a veces me resulta todo lo manipulable que pudiera darse en cualquier medio informativo de hoy en día, nadie se escapa y siempre miran hacia la derecha. Los conservadores siempre se llevan la gloria y entre el mal mayor o el menor, el beneficio de la duda siempre les favorece.

Pues como les venía diciendo, la SER es la emisora que suelo escuchar y esta mañana de domingo, como otra mañana más, conecté la radio mientras me duchaba y vestía para salir a dar un paseo, después de sacar a pasear a Hugo, mi amigo canino, desayunar y caminar alrededor de una hora para ayudar a bajar mis niveles de glucosa en la sangre. Demasiado dulce está uno a esta edad, casi empalagoso diría.

Al conectar la radio coincidí con la entrevista a Belén Barreiro, la CEO de 40dB, que aseguraba que al fijarse en el dato de la meda ideológica «suele ser el antecedente de una victoria clara de las derechas». Y aseguraba que se está produciendo un trasvase del voto femenino del PSOE hacia la abstención, el voto en nulo o blanco, y el grupo de los indecisos, pero también y de manera considerable hacia el PP y a Vox. Todo esto apoyándose no solo en los casos de corrupción del PSOE, obviando la retahíla de casos de corrupción que afectan al PP, y especialmente en el caso Salazar, por lo que influye en el voto de las mujeres de este país.

Digo manipulación porque hay detalles, datos, que por mucho que quieran metérnoslos como ruedas de molino, es imposible tragar con lo que difícilmente pueda uno asimilar. Ya sabemos que Vox es un producto sociopolítico que se nos ha introducido hasta en la sopa, como en su día Podemos (que siempre lo pensé como caballo de Troya en el PSOE), fue un producto para perjudicar al PSOE, para desmembrarlo, y en parte lo consiguieron, hasta que se les convirtió en un problema y terminaron destrozándolo a base de policía patriótica y casos con pruebas falsas.

La señora Barreiro puede ser muy respetable para muchos, entre políticos y periodismo, pero hay cosas que cuestan digerir. No es fácil asimilar, por muy respetable que se le considere entre análisis políticos y estadísticas en intención de voto. No me creo nada de lo que me aseguran, y me remito a todas las encuestas que daban como ganador a Feijoó y al PP en las últimas elecciones generales y solo una, la más vilipendiada, la del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) con su director José Félix Tezanos a la cabeza, fue la que más se acercó a los resultados.

El señor Salazar es un sinvergüenza y no tiene vuelta de hoja, pero que la señora Barreiro trate de justificar que las mujeres de este país darán la espalda al PSOE, por este caso en concreto, y otorgarán su voto a Vox me cuesta creerlo. Podría entenderlo si me dijese que sus preferencias se inclinarían por Sumar o Podemos, que también luchan y defienden los intereses de las mujeres, pero por Vox me huele a descarada manipulación en la intención de voto.

Autor y propietario de todos los derechos legales: Antonio Torres Rodríguez.

Comparte

Otros Artículos

Saltarse las reglas

Pensar en esta estrofa no es recluirse solamente en el interior de una celda del psiquiátrico, es recluirse en la vida misma, en cada contexto, en cada situación en la que uno se salga de las reglas del juego establecido, por muy cuerdo que se esté, no se puede ir a contracorriente.

En estado tóxico permanente

La mafia uniformada y con toga ha situado a la justicia en una peligrosa realidad, no hay confianza en ellos, nos sentimos desprotegidos. Tanto es así que los otros problemas sociales casi no me preocupan.

Desinformación y desencanto

Ha resultado muy duro hasta conseguir el derecho a la sanidad o la educación pública, algo que la generación de jóvenes no valoran o no temen que se puedan perder. Y lo peor no es que los jóvenes actuales no sean conscientes, sino que, por lo que parece, en una década venidera los nuevos votantes seguirán la misma brecha, la de la derecha cada vez más radical.

¡Somos libres!

Se esperaba desde hace un tiempo que la intervención del mafioso que ocupa el sillón de la Casa Blanca no tardaría en llegar a Venezuela, ni siquiera el Derecho Internacional ha respetado su chulería. El matón de barrio ha pateado el tablero de juego y ha puesto de relevancia que es él, y no otro, el que decidirá lo que suceda en el mundo, que no es otra cosa que lo que sus cataplines decidan.