El respeto a la identidad cultural

Siempre son los mismos, los que no conocen la cultura de este país que se llama España, hecho sobre las piedras, la cultura de nuestros antepasados que dominaron la península más esplendorosa que nunca a lo largo de su historia.

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No hay día sin tregua, no hay día en que los irrespetuosos se mofen de la identidad cultural andaluza, no termino por acostumbrarme a que los menos indicados conviertan en sus gracias la manera de hablar o de ser de los andaluces. Un ataque a lo más arraigado de quienes sentimos nuestra tierra andaluza más allá de cualquier estereotipo.

Siempre son los mismos, los que no conocen la cultura de este país que se llama España, hecho sobre las piedras, la cultura de nuestros antepasados que dominaron la península más esplendorosa que nunca a lo largo de su historia. La madre de la historia y la cultura española es Andalucía, orgullosa de ser la tierra más rica culturalmente de todo el país.

No hay personaje teatral, cinematográfico o publicitario que no identifique a las criadas, analfabetos o ignorantes o persona de baja calidad moral con algún andaluz o andaluza. Llevamos ese sambenito colgado a nuestra identidad desde hace demasiado tiempo. No existe otra comunidad española más vilipendiada o maltratada que la andaluza. Todo por nuestra manera de hablar, de expresarnos.

Gonzalo Torrente Ballester decía que: “Los andaluces son los que mejor hablan el castellano, con independencia de su pronunciación. La riqueza léxica y sintáctica de los andaluces es extraordinaria. Es el suyo el arte de burlarse de la gramática para que la frase sea más expresiva».

A los detractores de lo andaluz también se les olvida que Elio Antonio de Nebrija, andaluz de Lebrija, Sevilla, fue el creador de la primera Gramática castellana. Además de filólogo de la lengua castellana y las lenguas clásicas (latín, griego y hebreo), fue historiador, pedagogo, gramático, traductor, exégeta, docente, catedrático, lingüista, lexicógrafo, impresor, editor (de obras propias y ajenas), cronista real, escritor y poeta. Y era andaluz… como lo fueron Juan Ramón Jiménez y Vicente Aleixandre (Premios Nobel), o Lorca, Alberti, Machado, Bécquer, María Zambrano, Cernuda, Gala… Tantísimos nombres de intelectuales a lo largo de la historia que no tendría espacio en esta página para nombrarlos a todos.

Sin embargo, los hay que se empeñan en pisotear la cultura andaluza con las mejores de sus armas, el descrédito y la falsedad, precisamente como en estos días contra el gobierno de la nación. Ayer mismo, la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, andaluza de Sevilla, fue objeto de burlas por los más radicales de la derecha, por su manera de hablar, con sus eses, al igual que yo. Es nuestra manera de expresarnos y no permitiremos nunca que se pisotee nuestra cultura.

Propietario de todos los derechos legales Antonio Torres Rodríguez

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